El fútbol está lleno de traiciones, de movimientos inesperados e incluso ilógicos. Las migraciones Barça-Madrid, Barça-Espanyol, Sevilla-Betis, Milan-Inter, Chelsea-Arsenal son numerosas en la historia. Otros, simplemente dejan el club por falta de objetivos o motivación. Los descensos o la no disputa de competición europea suelen ser detonantes. Sin embargo, hay jugadores fieles, jugadores que constituyen un ejemplo a seguir y que realmente muestran los valores reales de este deporte.
El caso más sonado de los últimos años se vivió en Italia, concretamente en Turín. El descenso de la Juve en los despachos revolucionó el Calcio. Con su descenso, muchos jugadores emigraron a Inter o Europa. El Inter se fortaleció mucho y no tuvo rival ese año, pues el Milan fue sancionado con puntos negativos. La Juve bajó pues al infierno, y con muchas bajas, se antojaba un año difícil y peligroso. Sin embargo, a pesar de la adversidad, algunos de los puntales siguieron defendiendo el club que amaban: Trezeguet, Del Piero, Nedved o Buffon juraron fidelidad a los bianconeros, y un año después volvieron por la puerta grande a la Serie A. Ahí reside el verdadero amor a unos colores, a un escudo, a una ciudad, a un equipo.
España también ha tenido casos notables de fidelidad. Personalmente, tengo una gran debilidad y admiración por la profesionalidad de un hombre, Juan Carlos Valerón. El superviviente de aquel SuperDepor sigue manejando la batuta del Deportivo en la Liga Adelante. El descenso del Deportivo la pasada campaña fue un desastre en Coruña, y la emigración fue masiva. Pocos jugadores querían jugar en segunda, pues la Liga BBVA era demasiado tentadora. Sin embargo, Aranzubía, Guardado o el mismo Valerón siguieron en Galicia, fieles a su equipo. Otro caso reciente es el de Marcos Senna. El Villarreal, tras el descenso sabe que perderá muchos efectivos. Diego López o Marchena ya han anunciado su marcha, y posiblemente no serán los últimos. Nilmar, Rossi, Valero, Bruno...muchos nombres interesantes para equipos de primer nivel. A pesar de las complicaciones, el compromiso de Senna no tiene límite, y quiere devolver a su equipo a las condiciones en las que llegó, en Primera.
Actos así me hacen valorar este deporte desde otro punto de vista. Por eso la cantera toma un valor muy importante también. Un jugador de la casa se nutre del ambiente. Acaso creéis que Cristiano jugaría en segunda? Messi quizás sí. Pero no veo a Kaká, Rooney, Van Persie o Robben jugando en una liga menor.
Sea como sea, el fútbol siempre nos enseña algo nuevo y sus jugadores demuestran con actos así si son solo jugadores o tienen algo más oculto.
Kilian Caballero (@kcf1986)





